sábado, 12 de octubre de 2024

El Jarama

"Cosa frecuente es esa en los madrileños, de puro desquiciados para la fiesta. Tienen más accidentes en las diversiones, que no por causa del trabajo. Más muertes hacen las fiestas que los días de labor. Así es como las gastan los madrileños".

Un grupo de jóvenes madrileños huye del calor y el aburrimiento de la capital en verano. En su destino de diversión, avasallan al personal de hostelería, acaparan los establecimientos y la imprudencia en el entorno natural llega a provocar un accidente.

Podría estar narrando una anécdota más de #fodechinchos de las muchas que se han  hecho virales este verano, pero estoy resumiendo el argumento de El Jarama. Una novela publicada hace casi 70 años. En su momento, fue rompedora. Algo parecido a lo que supuso Historias del Kronen en los 90. 

En aquellos momentos, a mediados de los 50 del siglo pasado, en España estaban cambiando muchas cosas. Quizás, la más radical era que se estaba abriendo definitivamente la brecha entre lo rural y lo urbano. Hasta ese momento, los pobres vivían tan mal en la gran ciudad como en el pueblo. En los cincuenta, la economía de las clases populares empieza a mejorar algo más rápido en las ciudades que en el campo. Y eso provoca que las ciudades resulten más divertidas que los pueblos. Los capitalinos pobres empiezan a practicar un incipiente turismo dominguero. Al llegar a los pueblos,  se sienten más ricos, más listos, más modernos que los pueblerinos. Pueblerinos empieza a ser un insulto.






domingo, 1 de septiembre de 2024

El niño.

En la cuenta corriente de Fernando Aramburu hay un antes y un después de Patria. Todo lo que publica desde entonces se convierte en éxito. ¿Escribe mejor que antes? Pues no lo sé, eso es subjetivo. Pero seguro que, gracias al éxito de Patria, puede dedicarse menos a tareas ajenas a la escritura.

En El niño, Fernando Aramburu hace una pirueta estilística. La novela nos habla, algunos capítulos son algo parecido a las notas de los traductores, o de los editores, o de los autores; pero más largos. Al llegar al primero de estos capítulos, el ejercicio me ha rechinado un poco. Me parecía un recurso más adecuado para el humor que para el drama. Pero, tras la sorpresa inicial, me ha parecido que se integra perfectamente en la obra.

La novela se ambienta en la explosión del colegio en Ortuella en 1980. Se centra en el efecto devastador en una familia del drama colectivo. Como esos terremotos que dañan más a las casas con deficiencias ocultas previas, la familia de Nuco es la más afectada por la tragedia.



viernes, 23 de agosto de 2024

El año en que nació el demonio.

En la sociedad actual, vivimos pendientes de las etiquetas. Quizás siempre hemos vivido así, en el siglo XVIII ya se inventaron la taxonomía para colgar etiquetas a los seres vivos y tenerlos clasificados. Yo, que trabajo con bases de datos y me paso el horario laboral asignando valores a los campos de unos registros, estoy especialmente contaminad por esa visión del mundo. Así que, cuando empiezo a leer un libro, lo primero que hago instintivamente es clasificarlo.

En las primeras líneas de El año en que nació el demonio, el protagonista se nos presenta como alguacil de la inquisición que informa sobre la vida de Santa Rosa de Lima(#histórica). Bien pronto aparece un cadáver con signos evidentes de violencia. El alguacil debe buscar al culpable (#negra). A pesar de su pomposo título, Alguacil del Tribunal del Santo Oficio, el protagonista no es más que un pobre hombre pobre que llegó hasta ese puesto buscando  una manera no demasiado fatigosa de llevarse un plato de comida a la boca. A lo largo de la novela, irá cambiando de actividad, no me atrevo a llamarlo oficio, con el mismo modesto objetivo y con el mismo magro éxito (#picaresca).

Las etiquetas son útiles para hacerte una idea previa de qué va la novela, pero no sirven de nada para saber cómo es el libro. Santa Rosa de Lima es un personaje secundario algo más importante que los demás. El enigma que de verdad tiene obsesionado a Alonso Morales no tiene nada que ver con el asesinato. El pícaro acaba tomando más decisiones guiado por el amor que por el hambre.

Como hizo con Félix Chacaltana, Santiago Roncagliolo vuelve a utilizar a un personaje no muy espabilado para explicarnos muy bien una historia, independientemente del género. Que al final es lo que importa, ¿no?



lunes, 8 de julio de 2024

La taberna de Silos

Si se hubiera publicado hace 40 años, diría que esta novela intentaba aprovechar el tirón de "El nombre de la rosa". A estas alturas, esa posible falta ya habría prescrito y nadie puede acusar al autor de oportunista.

El protagonista de la novela es Gonzalo de Berceo, el primer poeta conocido en castellano. La imaginación de Lorenzo G. Acebedo lleva a Gonzalo desde el monasterio de San Millán de la Cogolla hasta el de Santo Domingo de Silos con la misión de establecer un pacto entre ambos monasterios contra un enemigo común: el obispo de Burgos. Unas muertes, fuera y dentro del monasterio, apartan a nuestro fraile de su misión. Gonzalo se empeña en descubrir el culpable o los culpables de esas muertes.

Como sabemos muy poco del Gonzalo de Berceo real, Acebedo puede permitirse el lujo de pintar al Gonzalo de Berceo de ficción como quiera. Le ha salido un borrachín aficionado al boxeo y con serios problemas para no caer en los dos pecados capitales más placenteros.

Una novela entretenida, muy divertida. Con los giros de guion que te hacen seguir leyendo. Sin sorpresas excesivas que la hagan inverosímil. Léela si quieres pasar un buen rato, pero no esperes aprender nada. Que la imaginación del autor llega hasta ver plantados tomates y pimientos en el jardín del monasterio de Santo Domingo de Silos, en el siglo XIII.



miércoles, 19 de junio de 2024

Las intermitencias de la muerte.

Siempre me había dado pereza enfrentarme a Saramago. Un premio Nobel, del que todo el mundo habla tan bien, con seguidores fanáticos. ¿Y si no le pillo el punto al mundo saramaguiano? Porque tenía la impresión de que era de esos autores tan originales que te pueden descolocar hasta repeler. Pues, una de dos: o he caído en el bando de los seguidores de Saramago o Saramago no es un autor tan difícil como temía.

La novela llegó a mis manos un poco por casualidad. Mi hijo iba a visitar Oporto y quería conocer la "Librería de Harry Potter", la preciosa Livraria Lello. Esta librería, a punto de ser devorada por su fama cinematográfica, tuvo que tomar medidas para rentabilizar los mirones y autoretratistas que espantaban a los lectores. Cobra entrada. Si te compras un libro, descuenta el importe de la entrada del precio del libro. Así que, para que a mi hijo le salieran gratis los selfies, le encargué un libro de Saramago.

- ¿Cuál?

- Cualquiera.

Me trajo el más barato de los que superaban el precio de la entrada. Así, mi dispendio no sería excesivo, y la visita le salió gratis. El inconveniente, para mí, es que no sé portugués. Seguro que me he perdido muchas cosas, pero me ha resultado mucho más fácil de lo que me temía.

La protagonista de la novela es la muerte, que, aburrida de su monótono trabajo, decide descansar. Lo que, en principio, parece una gran noticia para el país (cada país tiene su muerte particular); lo acaba sumiendo en el caos. Un libro que arranca sonrisas en cada página, que te hace rechazar cosas que te parecían obvias y fijarte en otras de las que no te habías percatado.



viernes, 3 de mayo de 2024

Música en la oscuridad

Una novela más sobre alguien que quiso una España mejor, que llegó a creer que conseguiríamos una España. Una ilusión que duró solo cinco años y que acabó de la forma más violenta y sucia posible: unos militares apuntando sus armas a unos ciudadanos que debía defender.

El protagonista es un músico, con ideales republicanos, cuya máxima rebelión es negarse a ir a misa. Llegará a ser alcalde de un pequeño pueblo aragonés. Crímenes suficientes para ser condenado por los fascistas.

Pensaba escribir que me empieza a parecer una temática reiterativa. Pero el gobierno de PP y VOX en Aragón me ha recordado, derogando las leyes de Memoria Histórica, que quieren seguir ocultando los crímenes que cometieron los fascistas. Bienvenidas, pues, todas las iniciativas destinadas a recordarlas.



viernes, 5 de abril de 2024

El día del Watusi.

Llevaba tiempo leyendo cosas sobre esta novela. Cosas buenas que en algún momento contenían el sintagma "que no deja a nadie indiferente". Ese eufemismo que se usa para decir a mí me ha gustado mucho pero a ti te puede parecer un truño.

Pues yo me he quedado a medio camino. Me ha gustado a ratos, pero es una novela para leer con tiempo por delante. Son muchas páginas y algunas muy densas. Desanima un poco que te hable de un personaje una anécdota que sucedió muchas páginas atrás (en el libro) y hace varias semanas (en el lector).

Si conociste la Barcelona de los 80 y 90 y tienes tiempo para leer un buen rato cada día, la disfrutarás. Si no dispones de ese tiempo, déjala para más adelante.