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jueves, 5 de diciembre de 2024

Las tribulaciones de Wilt

A finales de los 70 y principios de los 80, Tom Sharpe partía la pana con sus novelas de humor. Yo, lector de ediciones de bolsillo y colecciones económicas, lo descubría a principios de los 90. Me reía mucho, a carcajada limpia, en el tren, cuando volvía del trabajo a casa. Las aventuras del antihéroe Wilt me resultaban hilarantes. Un humor sarcástico y corrosivo que retrataba, supongo que fielmente, la sociedad británica de la época. Digo que supongo que el retrato era fiel porque, aunque nunca viví en Gran Bretaña, todos los arquetipos de los que se ríe Sharpe llegaron también aquí: el fascista ignorante y miedoso, el militante antifascista que resulta más intolerante que el fascista que combate, el ecologista que consume patatas cultivadas a miles de kilómetros porque allí se cultivaron ecológicamente, el profesor que quizás algún día tuvo algo de vocación, el policía torpe que puede ser el fascista en encabeza esta enumeración...

Treinta años después, ya no me he reído. No sé si el libro ha envejecido mal o yo he envejecido peor.



domingo, 28 de julio de 2019

¡Ánimo, Wilt!

En el mundo de Tom Sharpw, hay tres tipos de personajes:

  1. Las buenas personas estúpidas. Con su estupidez provocan verdaderas catástrofes cuando quieren llevar a la práctica sus buenas intenciones.
  2. Las malas personas estúpidas. Tienen planes horribles, pero su estupidez les impide llevarlos a cabo con éxito. A menudo, son menos dañinos que los primeros.
  3. Wilt. Es el único personaje sensato. Y es buena persona, pero dista de ser un héroe. Bastante tiene con salir razonablemente bien demlas catástrofes provocadas por los primeros y los segundos.
Ésta es una novela con Wilt. A diferencia de otras novelas de Tom Sharpe,  en ésta aparece algún rayo de esperanza.


sábado, 13 de julio de 2019

Vicios ancestrales

Como en la mayoría de novelas de Tom Sharpe, aparecen ricos y poderosos imbéciles y malvados, progres bienintencio ados imbéciles y pobres imbéciles, tanto bienintencionados como malvados. Por el camino, te ríes. Y miras de reojo alrededor, no sea que algún comisario de lo políticamente incorrecto te pille riendo de algo inapropiado. Y acabas con un amargo pesimismo al pensar que es imposible evitar la injusticia desde la omnipresente estupidez.

sábado, 25 de mayo de 2019

Reunión tumultuosa.

Me temo que hoy Tom Sharpe tendría problemas para publicar esta novela. Nos ofendemos con tanta facilidad y montamos tanto escándalo cuando alguien hace humor a costa de algo que nos parece serio que cualquier editor se lo pensaría dos veces antes de imprimir esta sátira.
El tema tabú del que se rie Sharpe es el racismo. Y el racismo en su versión más salvaje: el apartheid de Sudáfrica. Una sociedad enferma en la que no solo discriminaban los blancos a los negros. También discriminaban los blancos de origen británico a los blancos de origen holandés. Y es que cuando alguien se cree mejor por el pantone de su piel, no se va a considerar igual que los que tienen otro idioma aunque tengan la misma concentración de melanina.
Esta novela queda muy lejos de Wilt, el gran exitazo de Sharpe, pero es divertida.

viernes, 9 de octubre de 2009

Wilt.

Hace quince años me reí mucho con este libro. ahora no tanto. Aún así, sigo creyendo que es mucho mejor que el resto de novelas de Tom Sharpe que he leído. En el parque me han vuelto a mirar rarito cuando me reía solo.