Empecé a leer esta novela de Truman Capote con cierta prevención. Eso de la novela de no ficción, a priori, no me convence. Si el novelista no tiene suficiente imaginación, que se haga periodista o historiador. Si el periodista tiene una imaginación desbordante, que no nos engañe y se haga novelista. Sin embargo, una vez más, he tenido que aparcar mis prejuicios, la novela me ha gustado y, leída como ficción, me ha parecido una historia suficientemente atractiva. Leída como no ficción, me ha hecho reflexionar más que una novela normal.
¿Cual debe ser el objetivo del sistema penitenciario? El populismo incide, sobretodo, en su vertiente punitiva: la cárcel debe servir para castigar al que delinque. El buenismo incide en su vertiente educadora, la cárcel debe servir para rehabilitar al delincuente. En realidad, ambas son visiones parciales del objetivo real, reducir la delincuencia. El miedo al castigo puede evitar delitos, por lo tanto la visión punitiva sirve. Una persona rehabilitada en la cárcel no volverá a delinquir cuando salga, por lo tanto la visión educativa sirve. Por otra parte, como visiones parciales que son, pierden efectividad el algunos ámbitos.
Desde el punto de vista punitivo, las alteraciones de conducta provocadas por las drogas (legales o no) se deben considerar como atenuantes. Como estaba borracho, no sabía lo que hacía y no se le puede castigar con tanta severidad. Desde el punto de vista educativo, los mismos delitos deben tratarse intentando eliminar la adicción en lugar de castigando. Desde un punto de vista global, el castigo debería de ser, por lo menos, el mismo. Si una persona no puede controlar sus actos cuando va drogada y no puede evitar drogarse, lo mejor para todos es que esté encerrado en algún sitio.
Curiosamente, sólo desde la legislación de tráfico, se ha llegado a la conclusión de que el objetivo es evitar el daño en lugar de determinar la responsabilidad.
viernes, 18 de febrero de 2011
lunes, 24 de enero de 2011
Todo es silencio.
En esta novela, Manuel Rivas nos muestra la evolución de unos pequeños contrabandistas hasta convertirse en unos magnates del tráfico de drogas. Una espiral de dinero y poder que les lleva a hacerse los amos del pueblo. ¿Cuántos monstruos delictivos han nacido así, al amparo de la benevolencia popular? O más provechoso aún, ¿cuántos movimientos están naciendo ahora al margen de la ley amparados por la simpatía popular y pueden acabar convertidos en monstruos?.
El movimiento okupa ya ha dado algunos sustos.
El movimiento Anonymous. No me gustan los líderes personalistas, pero me gusta que la gente dé la cara sin esconderse detrás de burkas o máscaras.
Claro que otros movimientos ilegales en sus inicios han aportado importantes cuotas de libertad a sus sociedades, como el sindicalismo, las sufragistas, o los rebeldes tunecinos.
El movimiento okupa ya ha dado algunos sustos.
El movimiento Anonymous. No me gustan los líderes personalistas, pero me gusta que la gente dé la cara sin esconderse detrás de burkas o máscaras.
Claro que otros movimientos ilegales en sus inicios han aportado importantes cuotas de libertad a sus sociedades, como el sindicalismo, las sufragistas, o los rebeldes tunecinos.
jueves, 6 de enero de 2011
Leviatán
El protagonista muere al explotarle en las manos la bomba que manipulaba. Esto sucede en la primera página y el resto del libro sirve para que el mejor amigo del protagonista explique cómo llega a morir manipulando bombas un escritor de mucho talento y mediano éxito. La cinco primeras páginas prometen, pero, después, el libro se hace muy pesado. Los cambios de humor, de trabajo y de pareja de los personajes se suceden sin que yo acabe de entender a qué se deben los cambios. Hacia la página 170 se produce un hecho brutal que parece ser el detonante de la huida del escritor. El escritor cambia de objetivos vitales, pero con el mismo sinsentido que los cambios anteriores.
Recuerdo algunas copas de vino que no me han gustado cuando los que me rodeaban lo encontraban magnífico. Sencillamente, yo no tenía el cuerpo para disfrutarlo. Puede ser que con esta novela me haya pasado lo mismo
Recuerdo algunas copas de vino que no me han gustado cuando los que me rodeaban lo encontraban magnífico. Sencillamente, yo no tenía el cuerpo para disfrutarlo. Puede ser que con esta novela me haya pasado lo mismo
lunes, 6 de diciembre de 2010
La sombra del Águila.
Otra novela onomatopéyica de Arturo Pérez-Reverte. Un batallón formado por españoles enrolados a la fuerza pelea bajo el mando de Napoleón intentando conquistar Rusia. Cuando todo parece perdido para el ejército francés, los españoles deciden desertar y pasarse al bando contrario. Su movimiento es interpretado erróneamente por el mando francés como un ataque heroico y desesperado. Una novela llena de tópicos y muy divertida. Para leer en una tarde.
martes, 30 de noviembre de 2010
Mi idolatrado hijo Sisí.
Publicaba Elvira Lindo este domingo en El País un artículo en el que arremetía contra los que al convertirse en padres erigen a sus hijos en el único referente de sus vidas y de quien ose acercarse a ellos. Dice Lindo que esta nueva moda creará adolescentes agobiados por la sobreprotección de sus padres. Ha querido la casualidad que este fin de semana haya acabado de leer "Mi idolatrado hijo Sisí". Delibes demuestra que Lindo se equivoca, esta forma de educación no tiene nada de nueva.
Empieza la novela mostrándonos a un personaje pedante, hipócrita y egocéntrico: odioso. Hasta que tiene un hijo, y continúa siendo pedante e hipócrita, pero en vez de egocéntrico deviene en "hijocéntrico". Sigue siendo odioso. Llega la Guerra y el protagonista agudiza la pedantería, la hipocresía y el hijocentrismo; y en este punto comprendes que el único personaje sensato es él.
Empieza la novela mostrándonos a un personaje pedante, hipócrita y egocéntrico: odioso. Hasta que tiene un hijo, y continúa siendo pedante e hipócrita, pero en vez de egocéntrico deviene en "hijocéntrico". Sigue siendo odioso. Llega la Guerra y el protagonista agudiza la pedantería, la hipocresía y el hijocentrismo; y en este punto comprendes que el único personaje sensato es él.
miércoles, 3 de noviembre de 2010
Los pilares de la tierra.
Cuando alguien critica un Best Seller por el mero hecho de serlo, le recuerdo que Lope de Vega es el mayor creador de Best Sellers de la literatura castellana. Si opino que Los Pilares de La Tierra es un libro flojo, no lo hago por pedantería, sino porque me parece un libro insustancial. El libro ofrece al lector uno de los ingredientes más apetecibles: la venganza sin remordimientos. Los malos pierden, los buenos ganan y ni siquiera necesitan mancharse las manos de sangre con el castigo, de eso se encarga la Justicia. Si quieres disfrutar con una novela histórica en la que algunos protagonistas revolucionan un arte, te propongo que dejes la evolución del románico al gótico que nos presenta Ken Follet y te sumerjas el Me LLamo Rojo, de Orhan Pamuk. Con unos ingredientes parecido, elabora una novela mucho más deliciosa y sin pegarte un atracón de páginas.
jueves, 16 de septiembre de 2010
Dos mujeres en Praga
Cuando faltaban 20 páginas para acabar el libro, lo dejé en la mesilla de noche y me puse a dormir. Me parece un síntoma elocuente de cuánto me atraía la novela. Empieza bien, un conjunto de personajes que mienten sin maldad. Mienten para construirse una vida ficticia mejor que la real. Millás juega con los personajes y las palabras con la habilidad de siempre. Pero llega un momento en que la historia me aburre. Acabo con la sensación de que un cuento hubiese funcionado, pero que lo estiró demasiado para convertirlo en novela.
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