miércoles, 10 de septiembre de 2008

El Escándalo

Un libro lleno de epítetos. Los más abundantes: horrible, terrible, espantoso. Cuando no podía colocar ninguno de estos adjetivos, el autor tiraba de superlativos. Cuando algún personaje se ríe, es que es un malvado o está loco. Un tostón de libro, cargado de moralina.

sábado, 30 de agosto de 2008

Trafalgar (Episodios Nacionales).

He leído la novela de Benito Pérez Galdós después de la de Arturo Pérez Reverte. Supongo que lo canónico hubiese sido hacerlo al revés. La de Pérez Reverte resulta más amena que la de Pérez Galdós. El idioma y las nomas literarias evoucionan lo suficiente en 125 años como para que encontremos el lenguaje de Pérez Galdós un pelín arcaico y, sobretodo, un poco ampuloso. La novela de Pérez Galdós es más completa, abarca un periodo mayor y no se limita únicamente a la batalla como hace Pérez Reverte. Con Pérez Reverte entiendes mejor cómo transcurrió la batalla y los sentimientos (miedo, odio, orgullo...) de los protagonistas. Con Pérez Galdós entiendes mejor por qué se llegó a la batalla. Resumiendo, me ha gustado más la de Pérez Galdós.
De la lectura de los dos libros, me queda la gloria de Churruca por su heroísmo y patriotismo. ¿Cuántas vidas, de enemigos y subrdinados, costó el heroísmo de Churruca? ¿Qué hubiese perdido España si Churruca hubiese sido menos patriótico y se hubiese rendido antes?
Para mí, el personaje más sensato es Doña Francisca. Parece que para Benito Pérez Galdós era un personaje un poco ridículo.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Más allá hay monstruos

Se trata de una novela policiaca un tanto atípica, puesto que no aparece ningún investigador que resuelva el caso. Se resuelve, eso sí, por lo menos el lector acaba sabiendo qué pasó. Una novela muy amena, que se lee de un tirón y sin grandes complicaciones para definir los personajes. Perfecta para amenizar un viaje.

lunes, 18 de agosto de 2008

Cabo Trafalgar

Arturo Pérez Reverte me parece un creador de "best seller". Sin que esto sea algo peyorativo, también Lope de Vega me lo parece y a nadie se le ocurriría apartarlo de los programas de enseñanza. Cabo Trafalgar es muy ameno, con su puntito de demagogia para facilitar su digestión. Repito que no me parece mal, el libro me ha gustado, me lo he pasado muy bien leyéndolo y hasta he aprendido algo.

sábado, 16 de agosto de 2008

Memorias de Adriano

En esta novela, Margerite Yourcenar intenta ponerse en la piel del emperador Adriano y pasar cuentas sobre su vida desde el momento en que empieza a ser un personaje público. De este modo, nos quedan ocultas la infancia y la juventud del protagonista. En la novela, creo que la autora intenta hacer hincapié en las diferencias entre la moralidad de entonces (matrimonios concertados, relaciones que rondan la pederastia, escaso valor de la vida humana...) y la del siglo XX. Supopngo que el objetivo es explicar mejor las reacciones del protagonista. El libro tiene una atmósfera intimista. En manos de otro escritor, la muerte de Antinoo se hubiese novelado como un asesinato de turbios móviles y la descripción de las batallas hubiese rezumado sangre y violencia.
Al final del libro, me vuelve a picar una desazón que me acompaña hace tiempo, ¿qué le pasó a la civilización occidental para pasar del esplendor romano al oscurantismo medieval? ¿Hemos llegado a la culminación de una civilización que se verá arrasada por la pobreza que le redoes?

jueves, 31 de julio de 2008

Los detectives salvajes

Compré este libro esperando encontrar una novela negra latinoamericana, algo parecido a Abril Rojo, de Santiago Roncagliolo. Supongo que la contraportada de manera explícita y la portada de manera subliminal me llevaron a ese error. La novela está compuesta por pequeñas historias narradas por personajes secundarios que nos llevan a conocer la historia de Ulises Lima y Arturo Belano: dos poetas marginales con ínfulas de requetemodernos. A pesar de mi error inicial, la novela me ha gustado bastante: mucha ironía, utiliza muchos registros de manera eficaz y construye una historia interesante.


domingo, 13 de julio de 2008

Visión del ahogado.

Dos meses después de leer "El Mundo", he leído "Visión del Ahogado". El primer aliciente ha sido buscar personajes y anécdotas que aparecen de algún modo en los dos libros. El segundo, adentrarme en la retorcida prosa de Juan José Millás: el gusto del autor por las palabras y las frases difíciles, hace que avances a saltos en la lectura, encontrando frases que te parecen obras maestras y frases que, sencillamente, no entiendes, aunque tal vez resulten mejores que las que te han gustado. El tercer aliciente y, probablemente, el menos importante, es la historia, que al final se anima un poco. No es de esos libros que lees para saber cómo acaba. Lo más desagradable del libro es reconocerse en las mezquindades de uno u otro personaje.